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Premio Mr. E a la mejor producción ¿independiente? de rock argentino

viernes, 1 de junio de 2018

Creer o reventar.

#1 - Formica.
Inependiente - 2018.- 

Mi amigo Isaac me transfirió un concepto de evaluación que es muy bueno. Probablemente todos lo usamos pero no lo tenemos racionalizado. Él dice que un artista no le gusta porque "no le cree". Es decir, que una banda puede sonar falsa u oportunista, ser hipócritas de género y buscar aprovecharse de una habilidad maquiavélica para seducir a un público determinado independientemente de su tamaño. No voy a decir a quién no le cree y tampoco a quien no le creo yo. Eso sería ofensivo. Lo importante es que a Formica yo le creo. Este debut marca una línea en el ya honorable rock de La Plata, ávido de renovación y un poco de chapa y pintura. El joven Formica se rodea de otros artistas de la ciudad (o de City Bell, para ser precisos) que hacen con paso seguro sus primeras armas pero ya acumulan algo de experiencia en producción. Lo bueno es que este "#1" suena renovador sobre todo para el sonido indie con el que mucha gente identifica a la movida. Fran canta un pop voluptuoso al que adoba, con muy buen gusto por cierto, con un destacable estilo de cantante virtuoso y romántico muy en línea con Cristóbal Briceño de los chilenos (y geniales) Ases Falsos o Robert Smith. Formica canta hasta conmover y como compositor muestra grandes cualidades para hacer melodías pop modernas que podrían ser tanto de Victoria Mil como de Viva Elástico muy bien instumentadas hasta que entran algunos teclados que... podrían (para mi gusto) no estar. Pero esa es otra historia y no opaca la elevada factura de este disco millennial de solo seis canciones. A juzgar por sus letras el autor tiene una historia de conflicto con sus padres y su niñez. Veámoslo positivamente y digamos que sus colisiones familiares son la fuente de inspiración de su arte por lo que, sin desear se profundicen, le agradecemos haberlas canalizado por esta vía.-
#1 es renovación, catársis, entusiasmo y sorpresa. Y Formica es un cantor electrizante que hace de sus composiciones un verdadero show teatral. Se celebra y se aplaude. Y le creo.-

viernes, 18 de mayo de 2018

Parte de la movida.

Más o menos bien. El indie argentino en el rock post Cromañón. - Nicolás Igarzábal.-
Edición: Gourmet Musical, 2018.-

Un libro con ese título no podía estar ausente en los comentarios de este reseñador. Nicolás Igarzábal ha tenido inquietudes musicales muy parecidas a las que tenemos todos los que andamos por este baldío digital en formato blog y él las documentó en un libro que es, para mí, de lectura indispensable y que me despertó gran expectativa al instante de enterarme de su edición. Poder tener una publicación de este tipo es una batalla ganada.-
El autor no hace (y lo celebro) una historia o efemérides del rock independiente en el país sino que efectúa su propio recorte guiado por dos de las bandas más convocantes de la actualidad: El Mató a un Policía Motorizado y Los Espíritus. Alrededor de ellos hace orbitar a muchas otras propuestas (todas o casi todas reseñadas en este blog y varias ganadoras del premio) para conformar un cúmulo de testimonios de boca de los propios protagonistas. Las bandas elegidas no son de la camada de los pioneros sino que ya hacen pie sobre los sólidos cimientos que varios héroes con traje de perdedores pero corazón de hierro nos legaron. Así aparecen las historias, las motivaciones y las ideas de los músicos que son parte de este movimiento indie. La lectura es muy fluida y no hay un hilo conductor que marque un camino. Entre tantas frases y testimonios vale la pena rescatar una genialidad de Maxi Prietto para definir a su banda y condensar el innegable espíritu lúdico que no reniega de lo profesional: "somos un equipo que trabaja seriamente para que esto no se convierta en algo serio".-
Capítulos con nombres que refieren a anécdotas se suceden en una amable conversación coral que deja muchos conceptos y posturas que permitirán al lector hacer su propio camino para obtener su conclusión personal o, al menos, conocer a sus agrupaciones predilectas más de cerca.-
Lo que no encontré en el trabajo es una postura personal del autor que permita conocer su opinión personal acerca del valor de esta movida que, como dice Alfredo Rosso, autor del prólogo, constituye parte de una época de oro del rock argentino. Y es que creo que aquellos que nos involucramos en este movimiento de una u otra forma debemos tomar posición no solo desde la mirada estética y emocional sino también desde la valoración conceptual y establecer cuál es el lugar que a la movida independiente le cabe en el rock argentino. El libro valora el hecho que haya frondosas ideas e incontables emociones en bandas que hacen su música por el simple pero gigantesco hecho de hacerla para mostrárselo al mundo sin pedir nada a cambio. Y no digo que haya buenas o malas o mejores y peores. Creo que hay una camada enorme de bandas independientes que desde hace más de veinte años son clasificadas al borde de lo peyorativo y, sin embargo, son el motor creativo que sigue alimentando casi en soledad al rock hecho en el país. Ser "independiente", o "indie", o "emergente" parece quedar confinado a la ignominia y al margen de lo que sería el rock. Y para muchos eso es el rock. Queda claro que es la forma del autor de afrontarlo y de contarlo ofreciendo una detallada huella de parte de la cultura rock de nuestro país pero sin polemizar ni insertar al fenómeno en términos cualitativos en el mapa de la cultura rock de nuestro país. Y acá creo que es donde Igarzabal no cumple con lo que yo esperaba y deseaba durante la lectura de su libro. El rock indie es como un chiste de la historia, el hermano descarriado al que no se puede tomar demasiado en serio porque para seriedad ya hay próceres y alcurnia y estos pibes que desafinan y carecen de todo glamour jamás lo serán.-
Esperaba una conclusión de su parte con una profundidad conceptual a la que no quiso llegar aunque estoy segurísimo que la tiene. Porque el rock argentino independiente conoce su historia pero está flaco de defensores.-

martes, 15 de mayo de 2018

Entregamos (vagueando) a uno de los ganadores del 2017.-

Ya está más que claro que este 2018 viene muy relajado para el Premio Mr. E. No se exactamente cuáles son las razones pero después de diez años las cosas se ponen un poco arenosas y vale la pena disminuir la marcha. De todas formas las entregas de los premios hay que hacerlas. Los compromisos ya están asumidos y hay que cumplirlos con enorme placer. (De hecho estoy en deuda con Los Reyes del Falsete, ganadores del Premio Mr. E 2016 que aún no recibieron su merecido sobre).-
El fin de semana del 29 y 30 de abril pasados los maravillosos Usted Señálemelo estuvieron en Mar del Plata en el excelente espacio del Club TRI y la dejaron chiquita. Los tipos son una banda increíble y en vivo ratifican la potencia de su disco ganador "II". Además son muy buenos chicos que ostentan muy buena predisposición y un humor mendocino agudo e inteligente. Los pibes exudan talento y carisma y el público se los agradece a cada instante.-
Por primera vez entregamos un premio en Mar del Plata. Siempre hemos viajado para hacer las ceremonias en las salas de ensayo (exceptuando a 107 Faunos) pero esta vez la jugamos medio de vagos y aprovechamos la visita. Quedará para una nueva movida a Mardel el asado del que también son acreedores en la guarida de Mr. E.-
Queda pendiente también la entrega al otro ganador de la décima edición: El Estrellero. Pero esa es otra historia que se concretará en breve.-
Esta vez no hubo show privado (igual los vi en vivo, naturalmente) ni volaron los billetes. El Premio Mr. E está cambiando. Pero el juego sigue.-
Muchas gracias a todos.-

jueves, 19 de abril de 2018

En progreso.

"El progreso" - Ardilla.-
Independiente - 2018.-


Miré el sábado pasado el documental "It Was Fifty Years Ago Today! The Beatles: Sgt. Pepper & Beyond". Confieso que me pareció un poco aburrido aunque ver a The Beatles siempre es un enorme placer. Me gustó más "All things must pass" acerca de la cadena de disquerías Tower Records, su rotundo éxito y lamentable caída. Y es que cuando la angustia me atrapa y el rock parece desvanecerse me refugio en estas cosas del pasado. Pero es peor. Me termino convirtiendo en lo que nunca quise ser: un conservador que habla de lo que pasó y no puede hablar de lo que está pasando. Cuando veía a personas atrapadas en el tiempo sosteniendo que Pink Floyd o Yes eran el último bastión del rock salía en su rescate invocando inútilmente a The Smiths o The Jam y, más cerca en el tiempo, a Arctic Monkeys. Claro que no era muy bien recibido o me retrucaban con un tibio gusto por Red Hot Chilli Peppers.-
Hoy soy yo el que queda anclado entre guitarras y aullidos rockers o melodías intensas. No entiendo a Rihana, Justin Timberlake o Calvin Harris. No puedo comulgar con el Hip Hop y menos con el Trap. Ya estoy grande, también es cierto, y el lenguaje de las nuevas generaciones está cada vez más distante. La carga simbólica del rock como expresión desafiante de los jóvenes ha perdido todo sentido y pensar en que puede aparecer un nuevo Bowie es para matarse de risa. Y es que, en verdad, el contexto ya no es el mismo y no lo necesita. En el documental de The Beatles se dice que para la época de la grabación de Sgt. Pepper se empezaba a hablar de rock. Era una nueva concepción del arte. Los músicos se agrupaban de manera estable, buscaban una identidad musical y conceptual, componían sus propias canciones y tocaban ellos solos sin recurrir a sesionistas. Las nuevas estrellas de la música pop han desandado ese camino por completo. ¡Se acabó el rock tal como fue concebido en 1968! Y no está mal. Todo tiene un final y "All things must pass". El proceso es lento y hay algunas cosas que todavía se pueden rescatar. Por suerte.-
Entre esas cosas está Ardilla, la banda que lanza su segundo álbum con la misma altísima calidad de edición que el anterior en un esfuerzo para destacar y que busca otorgarle valor a la edición material. Escuchar hoy una banda como esta es toda una satisfacción. "El Progreso" constituye una suerte de resistencia obstinada que se nutre de las más puras vertientes rockers. Sus dos cantantes ofrecen un costado áspero y adecuadamente sucio por un lado y otro más afiatado en su cantar más terso lo que les permite una amplia colaratura de voces. Instrumentalmente es un disco de guitarras al frente, bien pulsudas y contundentes.-
"El progreso" es un álbum de rock hecho y derecho que, diez años atrás, hubiese considerado un poco por debajo de mi percepción actual. pero como siempre me dejé llevar por mis emociones debo decir que en este marco es un álbum que lleva alta la bandera de ese rock hecho con inteligencia, transpiración y sinceridad. Para los tiempos que corren... para mí es un montón.-

https://www.facebook.com/ardillaoficial/

jueves, 22 de marzo de 2018

Como para creer que todavía es posible.

"Pintura de guerra" - Los Mundos Posibles.
Plastilina Records - Independiente 2018.-


Para cualquier seguidor de este blog todo lo que se diga de Rosario Bléfari es ya materia conocida. La cantante es un emblema de la música y la literatura independiente y su solo nombre o el de su banda inicial Suárez inspira respeto y admiración.-
Julián Perla, por su parte, ha edificado una carrera admirable al frente de su banda Mi Pequeña Muerte o como productor y es también (o al menos lo es para mí) uno de los más altos exponentes del rock argentino. En alguna entrevista ha manifestado su admiración por Suárez, la banda que, con corta edad adolescente, lo impactó como pocas. El tiempo y las circunstancias hicieron que ambos se encontraran e iniciaron un camino de amistad y coincidencia musical que llega a este celebrado álbum conjunto.-
Mi Pequeña Muerte fue por un tiempo la banda que acompañó a Rosario Bléfari en sus presentaciones en vivo. Esa gimnasia musical encontró una sincronía de ideas y resultados que dejaron conformes a los dos protagonistas. Sus voces se acoplan con naturalidad y precisión generando un efecto vocal sólido. Perla, con vasta experiencia en producir bandas y solistas desde hace varios años y grabar en su propio estudio, encontró un tono suave para el canto de Rosario con la energía mínima del que recién se levanta. Así, su voz toma un protagonismo menos intenso que en sus otros proyectos más recientes. Lógicamente el álbum es melódicamente y en sus arreglos irreprochable y la comunión de voces compatibles, suntuosa.-
"Pintura de guerra" es en apenas siete canciones un hermoso regalo de estos dos grandes artistas que siempre dan en el clavo. El arranque más entusiasta da paso a un cierre que progresivamente va descendiendo por lo que hay variedad y, por supuesto, buen gusto. El amor es el tema pero no el trágico o el doloroso. Con sencillez dos grandes músicos que acoplan voces, ideas y talento conmueven como para celebrar y homenajear a la canción de amor.-

https://losmundosposibles.bandcamp.com/album/pintura-de-guerra
https://www.facebook.com/LosMundosPosibless/?fref=mentions

jueves, 15 de marzo de 2018

Áspero, sin dudas.

"Punk" - Valle de Muñecas.
Apple Pie / Ultrapop - 2018.-


Aunque parezca mentira este es el primer comentario de la segunda década del Premio Mr. E y lo aprovecho para reflexionar sobre algunas cosas. Ya desde hace un tiempo que estoy angustiado por la decadencia del rock como expresión cultural. Las nuevas generaciones no se identifican con el sonido eléctrico y áspero de las guitarras. El rock era el ruido de la calle y hoy la calle suena en bites. Es razonable que esto suceda. Son los signos de estos tiempos y nada dura para siempre.-
Las disquerías están desapareciendo forzadas por la ausencia de nuevas ediciones de discos desde hace un tiempo destinados exclusivamente a una mínima cantidad de coleccionistas vintage. Los músicos publican canciones de a puñados en plataformas de video que, extrañamente, no tienen videos como Youtube. Los artistas empiezan a considerar su obra como un continuo sin segmentos y el concepto de "álbum" como trabajo cerrado y reflejo de un momento se va desvaneciendo. El público en general, ese que no tiene la avidez por estar actualizado y conocer cosas nuevas, se ríe cuando hablamos de "disco" y nos corrige con un término que también quedó antiguo: "cidí", nos dicen en tono inquisitorio y burlón.-
La música va perdiendo identidad y carácter. Los libros que se editan hablan de lo que pasó hace mucho y el revival del vinilo parece una búsqueda desesperada por ver cómo era aquello que cuentan, libre de todo efecto digital. Así las cosas es muy probable que este año nos veamos mucho menos que antes y haya más silencio de lo habitual. También este proyecto ha perdido sentido en un contexto que, diez años atrás, era bastante distinto y el entusiasmo del inicio también.-
En este marco me pareció apropiado comentar este lanzamiento de Valle de Muñecas banda que, como todos saben, es para mí de las mejores si no la mejor del país y una de las más brillantes que nuestra rica historia rocker ha dado. El cuarteto con varios años de carrera encima y experiencias de sus integrantes en otros proyectos de fuste también procura adaptarse al nuevo mapa de la difusión y distribución de su música. Para ello edita en Youtube cuatro temas (si digo que es un EP parece un cuento de gallegos) de los cuales dos son covers (de Attaque 77 y Mal Momento), un tema es de Menos que Cero y una nueva y muy buena canción de la banda ("Invisibles"). Este goteo de canciones que mezclan el homenaje a otras bandas, el recuerdo de la anterior agrupación de Manza y una nueva producción es una forma de acercarse a nuevas generaciones que abordan la música con este tipo de conducta atomizada. Pero creo que, mostrando dolor por lo que ya no pueden cambiar, también llevan adelante la humorada de editarlo en cassette, un formato insultante en pleno siglo XXI.-
En lo musical Valle de Muñecas despliega su opulencia de recursos para reeditar versiones ostensiblemente mejoradas de dos bandas que suenan raquíticas ante la ebullición afiebrada de sus relecturas. Con seguridad ambas fueron seleccionadas no solo por sus melodías sino también por su lírica de desamor, muy en la línea poética de Mariano Esaín. Convengamos que en cuatro canciones Valle de Muñecas hace gala de su calidad como para seguir abrigando la esperanza de un rock posible y vuelve a demostrar por qué son una auténtica máquina de power pop arrollador.-
Veremos cómo sigue su historia en la era de la música sin soporte material. Y frente a los inevitables cambios y comportamientos que golpean nos dejan una buena lección: "Quizás elija mirar el mundo desde un ángulo mejor".-

https://www.youtube.com/watch?v=EsJ1wJeIPYU

lunes, 1 de enero de 2018

Décima edición ampliada.


GANADORES 10ma. EDICIÓN PREMIO Mr.E 2017:
"LOS MAGOS".
EL ESTRELLERO.
"II"
USTED SEÑÁLEMELO.

Los diez años del Premio Mr. E merecían un hecho especial sin hacer bandera. La idea entonces fue consagrar para esta décima edición a dos ganadores sin ninguna distinción de calidad ni primero y segundo puestos. Son dos que alcanzan el mismo rango de ser, a criterio de este escuchador y cultor, los dos mejores discos del 2017 y que, por consiguiente, se hacen acreedores a sendos premios de mil quinientos mangos por zabeca. (Además no me olvido que falta la entrega a Los Reyes del Falsete del año 2016).-
Los dos discos son riquísimos en recursos compositivos y melódicos. Son canciones enormes de las que es casi imposible descartar alguna. Los dos son representantes de una nueva camada de músicos que renuevan el rock en un momento en el que la electrónica, el hip hop y los nuevos ritmos se comen las canciones y aportan la calidad de producción y la consola de grabación como los nuevos territorios de la gélida vanguardia o el casi siempre opaco mainstream. Dos grandes álbumes para disfrutar completitos que no reniegan del pasado pero ponen proa al futuro. Enormes felicitaciones para las dos bandas por tan grandes obras.-
Los otros diez discos tienen también suficientes méritos como para ser considerados como grandes trabajos y forman parte de la gran cantera del rock argentino. Mis felicitaciones sinceras y mi agradecimiento para ellos también.-
Han pasado diez años desde que comencé con este noble juego de las reseñas. Me siento muy contento y orgulloso del trabajo hecho ya que siempre fue desde una posición lúdica, jugando y sin compromisos de ninguna naturaleza por fuera de mi propio gusto. He conocido mucha gente genial, he visto tremendas bandas y shows increíbles. Reseñé centenas de discos brillantes y no tanto. Coseché amigos y momentos fantásticos. En general solo tengo palabras de agradecimiento para todos los seguidores y sobre todo para los músicos que son los auténticos destinatarios de esta desinteresada tarea. Pero creo que nunca pude dejar de sentir el amargo gusto de lo inútil. La gente no escucha música como vos que estás leyendo ni como yo que soy el que escribe. Las personas, no importa su edad, se acercan a la música por mera satisfacción y no con la mirada artística que tenemos los fanáticos. Y esto no está para nada mal. Pero es frustrante que gocemos de un movimiento musical tan fecundo que solo es atendido por un puñado de argentinos idealistas y, en cierta medida, presos de la obsesión del melómano. Sueño con que muchos chicas y chicos o señoras y señores puedan descubrir que hay todo un mundo acá abajo de músicos virtuosos y de discos que, sin dudas, les encantarían. Pero se que no es posible. Que aunque apoyemos, difundamos y sigamos continuaremos siendo unos poquitos movilizados por la pasión y, al mismo tiempo, detenidos por la desilusión. Igualmente vale la pena. Estoy seguro que para los artistas es más pesado aún. Y tenemos que seguir bancando. Porque ellos valen la pena y, aunque seamos pocos, lo disfrutamos muchísimo.-
Muchas gracias a todos por estos diez años de satisfacciones.-
Nos vemos pronto y que tengan un 2018 espectacular. Un abrazo para todos.-

Mr. E